En los últimos años ha ido en aumento la tendencia en que los grandes desarrolladores de videojuegos y consolas se han atrevido a trabajar con los estudios independientes. Es esta líneaen la que está “Skelattack”, colaboración de Konami con Ukuza Games.
Ukuza lleva varios años trabajando en este juego y se nota. Los personajes con increíbles diseños, las geniales animaciones y el diseño general de los niveles, hacen de este, un juego que está sobrado de cariño. Pero ojo, este no es un juego particularmente sencillo y verás llegar muchas muertes antes de lograr completarlo.
La historia del juego es una novela, aunque no del todo original. El jugador toma el papel de Skully, un esqueleto que debe defender su tierra subterránea de los invasores humanos y proteger las no-vidas de sus amigos. Al mismo tiempo, Skully irá descubriendo la verdad detrás de sus propios orígenes. Lo mejor de todo es que el juego lleva toda esta historia con el nivel de absurdo que merece y hace que realmente todo se enfoque en el gameplay de plataformas. De esta forma, Skully y su amigo murciélago, Imber, quienes son personajes queribles y encantadores, te llevarán a través de los niveles más difíciles y frustrantes que hayas visto.
En lo gráfico, “Skelattack” es como ver una caricatura. A pesar de no estar tan pulido como otros juegos de este tipo como “Cuphead”, tiene su toque que te recuerda a las animaciones de los años 30′. Además que sus NPC derrochan carisma y el diseño de la casa y el look general de Skully denotan un trabajo fino de animación.
El verdadero desafío en “Skelattack” viene de la mano de los movimientos precisos necesarios para moverse por los niveles y te verás en ciertas áreas muriendo constantemente, lo que hace desear que ciertos caminos sean opcionales en vez de necesarios para terminar.
Prácticamente todo en “Skelattack” se siente refinado y con un alto nivel de pulido, aunque la dificultad sí necesita un poco de balanceo, el juego parece tan difícil al principio como al final. Pero con perseverancia, las dificultades se ven recompensadas por una aventura muy disfrutable y entretenida.