Antes de que sigan leyendo hay algo que tienen que saber sobre mí, jamás he visto ni un solo segundo de Dragon Ball. Cuando era un bebé no me dejaban verlo porque era muy violento y de grande nunca me llamó la atención. De hecho, esta película es la primera vez que he visto a estos personajes por más de 30 segundos. Tengan todo lo anterior en consideración cuando lean esta review, sé que ya no la leerán.
Si de alguna forma aún están interesados en lo que tengo que decir de esta película, debo decir que disfruté “Dragon Ball Super: Broly”. Obviamente antes de entrar tenía miedo de no tener la más mínima idea de lo que pasaría en ella, pero la verdad es que “Broly” es muy amigable con aquellos no muy familiares con el lore de Dragon Ball. Los primeros 20 minutos son flashbacks explicando de donde viene cada personaje y las relaciones entre ellos. No sé cuánto lo aprecien aquellos ya familiarizados con la historia, pero a mí me ayudó bastante.
Me sorprendió bastante lo “infantil” y “goofy” que era la trama y como esta se desarrollaba. No tengo idea si la serie suele ser así, pero en la película todos dicen constantemente lo que piensan o sienten. Cada situación es explicada para que hasta el más pequeño de los fans pueda entender lo que está pasando y la historia no podría ser más sencilla. Es básicamente un set-up de 40 minutos para una pelea de otros 40 minutos y luego la película termina. Me recordó bastante a la primera película de Pokémon de hecho, más que una historia trascendental dentro de este universo es como un capítulo de larga duración donde tratan de meter la mayor cantidad de fan service posible.
Viendo esta película entendí perfectamente porque este universo y personajes son tan populares. Personalmente amé la forma en que Gokú y Vegeta interactuaban, incluso los personajes secundarios tienen personalidad. ¿El plan del villano era solo ser más alto? Esta historia tenía todo el potencial de ser algo ultra dramático y serio, pero la película está llena de humor y claramente no se toma demasiado en serio.
Creo que lo que más disfruté de esta película fue la animación durante la gran pelea con Broly, es ridículamente larga, todos gritan constantemente y a medida que avanza se vuelve más colorida y alocada. Durante el resto de la película la animación no era nada espectacular, de hecho, luce algo barata y digital. Además de que hay algunos elementos 3D integrados a la animación que no lucen muy bien. Sin embargo, el clímax es tan extenso y ambicioso que compensó, para mí, esos pequeños errores del inicio.
No tengo la más mínima idea si esta película será amada u odiada por los fans. Por un lado parece ser “Fan Service: The Movie”, pero por el otro es tan carente de estructura y peso que me imagino aburriendo un poco a los fans que busquen algo más interesante o complejo. Desde mi perspectiva de outsider disfruté el rato que pasé con estos personajes, aunque la mitad del tiempo solo estuviera en shock de lo que estaba viendo. Si de algo sirvió es que ahora comprendo mucho mejor este universo y hasta estoy interesado en saber más. Ubicaré a “Dragon Ball Super: Broly” en el lugar número 2 de las 4 películas de 2019 que he visto, arriba de “Flow” y debajo de “Birds of Passage”.